Vivir en pareja y hacerlo consistentemente y durante mucho tiempo, �es esto posible? Cuando existen condiciones de equidad en las parejas, cuando ambos actores de la relaci�n amorosa tiene claridad y cierta certidumbre respecto a lo que es su proyecto de vida individual, entonces est�n dadas las premisas para lograr construir una circunstancia com�n, fundada en el amor y en la reciprocidad.
Las relaciones amorosas homosexuales, a diferencia de las heterosexuales, no pueden fortalecer sus v�nculos a trav�s de los lazos familiares tradicionales; es decir, ante la ausencia de productos tangibles de la uni�n en pareja (como lo son los hijos) se impone la necesidad de generar otro tipo de v�nculos que arraiguen la uni�n. As�, quienes aspiran a la conservaci�n de una relaci�n monog�mica homosexual a trav�s de los a�os -en mi opini�n- deber�n procurarse compromisos que trasciendan la mera atracci�n sexual o “carnal”. La superaci�n intelectual, profesional e incluso material de las parejas, puede imprimir en las relaciones compromisos y metas que les fortalezcan y les lleven a superar los obst�culos que, desafortunadamente, suelen acabar prematuramente con ellas. Ampliar la complicidad de la pareja a motivos m�s diversos que la sola afinidad f�sica, es la mejor manera de redescubrir y conservar viva la atracci�n mutua, no tengo dudas al respecto. Por ello, la relaci�n de pareja debe ser una empresa (en el sentido estricto del concepto, no el comercial) en la que ambos inviertan sus conocimientos, su pasi�n, sus energ�as y mucho de su tiempo; cuando ambos creen en que la uni�n que sostienen es capaz de construir valederamente, ser� entonces m�s probable que se cuente ya con un compa�ero con quien se llegar� a la edad madura.
As� pues, si bien estas notas (derivadas de mi experiencia personal) no son una f�rmula infalible o axioma para alcanzar una vida de pareja “perfecta”, creo que s� son elementos que debemos tener muy claros cuando nos involucremos en una relaci�n amorosa; sobre todo, si lo que buscamos es permanecer y crecer a lado del ser amado (algo a lo que se aspira siempre que uno se enamora). De lo contrario, podr�amos nunca superar las relaciones breves e inequitativas (con sus nefastas consecuencias), los fracasos amorosos y la repetida infelicidad de una b�squeda interminable.
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