Este poema esta inspirado en un poema de un monje tibetano, Rimpoche, y que rescrib�o Jorge Bucay seg�n su propia manera de decir, para mostrar una caracter�stica m�s de nosotros, los humanos.
Me lavanto una ma�ana,
salgo de mi casa,
hay un pozo en la vereda,
no lo veo,
y me caigo en �l.
D�a siguiente…
salgo de mi casa,
me olvido que hay un pozo en la vereda,
y vuelvo a caer en �l.
Tercer d�a,
salgo de mi casa tratando de acordarme
que hay pozo en la vereda,
sin embargo
no lo recuerdo,
y caigo en �l.
Cuarto d�a,
salgo de mi casa tratando de acordarme
del pozo en la vereda,
lo recuerdo,
y a pesar de eso,
no veo el pozo,
y caigo en �l.
Quinto d�a,
salgo de mi casa,
recuerdo que tengo que tener presente
el pozo en la vereda
y camino mirando el piso,
y lo veo
y a pesar de verlo,
caigo en �l.
Sexto d�a,
salgo de mi casa,
recuerdo el pozo en la vereda,
voy busc�ndolo con la vista,
lo veo,
intento saltarlo,
pero caigo en �l.
S�ptimo d�a,
salgo de mi casa
veo el pozo,
tomo carrera,
salto,
rozo con las puntas de mis pies el borde del otro lado,
pero no es suficiente y caigo en �l.
Octavo d�a,
salgo de mi casa,
veo el pozo,
tomo carrera,
salto,
llego al otro lado!
Me siento tan orgulloso de haberlo conseguido,
que festejo dando saltos de alegr�a…
y al hacerlo,
caigo otra vez en el pozo.
Noveno d�a,
salgo de mi casa,
veo el pozo,
tomo carrera,
lo salto,
y sigo mi camino.
D�cimo d�a,
me doy cuenta
reci�n hoy
que es m�s c�modo
caminar…
por la vereda de enfrente.
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